UN SUEÑO ALCANZADO, JUGAR FÚTBOL
El triunfo más grande fue firmar
contrato a la edad de 21 años como volante
del independiente Medellín en junio del 2016, dónde recibió mucha confianza y
apoyo de Leonel Álvarez. “Mi más grande
felicidad fue poder hacer parte del Deportivo
Independiente Medellín cuando conquistó su sexta estrella al vencer
a Junior en la final de la Liga Águila 2016, es un
sentimiento que no se puede explicar solo que me hace sentir más que especial”
Durante la noche del domingo 1 de abril 2018 William
Parra y su equipo Deportivo Independiente Medellín vencieron 4-1 a Patriotas
Boyacá de la liga I-2018.
Sus primeros pasos en el Fútbol fueron en la
ciudad de Cali, en las escuelas Cardoso y Ciclones y en su adolescencia se le
presentó la oportunidad de salir de su pueblo Chaco Nariño para jugar en el
Boyacá Chicó en la Sub 20.
Sus inicios fueron siendo un delantero en cada
equipo, con dominio del balón y toques cortos, el jugador se hacía dueño de
cada acción en el partido logrando ser un gran goleador.
Willian, mide 1.60, tiene ojos cafés oscuros y tiene una mirada fuerte, su piel es
oscura, tiene manos cortas y pies de un jugador. Desde los siete años,
comenzó a jugar descalzo sin importar que la cancha de su barrio fuera de
tierra, el solo pensaba que lo más importante era ser feliz jugando fútbol con sus amigos, todo lo hacía
con mucha pasión, el mayor sueño fue
estar en los Estadios de Colombia anotando goles. Su madre cuenta que, desde su
embarazo, ella sentía que su progenitor, le pateaba todo el tiempo su estómago
una y otra vez.
Cuando él terminó el bachillerato, en la Institución Rio Tapaje en
Cali, y le decía a la familia “yo no quiero estudiar más, sé que vine al mundo
a ser futbolista.” La reacción de la familia al principio no fue muy positiva,
porque no creían mucho en su juego y su fuerza con la pelota, pensaban que solo
era un capricho de ver a sus amigos jugando. Además doña Lastenia Sinisterra decía que él no podría
triunfar en el futbol puesto que su estatura no era adecuada, también quería que su hijo solo estudiara y que el
futbol solo fuera un hobby, pero con el tiempo comenzaron a confiar en su
talento y empezaron a ayudarle a William para que buscará su futuro. Ellos nunca se imaginaron que él podía lograr
sus sueños, pensaban que su estatura iba
ser un gran problema, porque jamás ni él ni su familia pensaron que llegaría al
fútbol profesional. Su madre con el
corazón en la mano, fue quien le dio la
libertad de viajar y salir de su casa a buscar lo que él siempre había querido, Jugar fútbol.
"Mi mamá siempre tuvo miedo que yo saliera
a jugar fuera del pueblo por la seguridad y mi vida, porque la ciudad para mi
familia y yo es algo diferente al pueblo y no tendría a mi familia cerca, pero
ella confiaba y sentía en su corazón que él iba a llegar lejos.
Él recordó que
su mayor miedo para ingresar como jugador profesional era su estatura, porque no
era alto, su estatura es 1.60, pensó que debía tener una estatura exacta para
jugar futbol, recordaba a sus más grandes figuras del fútbol, como Arturo Vidal, jugador de la selección de
Chile y del Bayern Múnich de Alemania,
Wiliam Parra Sinisterra perdía su
autoestima cuando pensaba que eso iba a ser un obstáculo para llegar a donde
quería, sobre todo porque lo que quería era
demostrarle a su familia que él sí podía,
que no solo era un capricho de fútbol de barrio con otros amigos.
En toda la trayectoria futbolística que William
ha tenido hasta ahora, no todo ha sido fácil, puesto que sufrió una fractura en el tobillo
izquierdo y estuvo en primera fase de terapia, el cual se sentía impotente de
no poder jugar. Después de haber jugado
16 partidos.
Ahora, William Parra tiene 23 años y es medio
campo de marca y continúa jugando en el independiente Medellín, él quiere
seguir sus sueños y seguir pasando por muchos equipos, dejar una historia
grande de lo que es el fútbol.
Liceth Urango

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